¿Qué necesito saber antes de comprar un loro?

Si estas deseando en adquirir un loro aquí les dejamos un poco de información sobre ellos.

- Son animales que viven entre 40 y 80 años, no será para darle atención los primeros meses y después dejarlo en una jaula... 

 

- Es como tener un niñ@ de entre 3-5 años de por vida, los loros son animales que requieren atención a diario, comida variada, juguetes para interactuar, juguetes para destruir y lo mas importante mucho amor.

 

- Cada especie tiene sus manejos, sus cualidades y sus personalidades, hay especies que requieren mas tranquilidad que otras, hay especies que necesitan mas sitio que otras y alguna simplemente que hacen mas ruido que otras.

 

- Chillar o hacer ruidos fuertes lo hacen todos los loros, es su manera de advertir peligros, por que van a recibir comida, por que les has cambiado algo y no les gusta, puede ser por varios motivos, pero depende muchísimo de como se han criado, si se crían con desde el huevo hasta su destete con tranquilidad y sin estrés chillaran mucho menos que si esta criado por alguien sin experiencia o en sitios muy aglomerados y ruidosos.

 

- A mucha gente les gusta ofrecerles una habitación entera a su loro, lo cual si no puede ofrecerle sitio en el exterior seria la segunda mejor opción, en caso de poca luz se puede añadir luces de espectro completo durante el día para no molestarles la vista demasiado. Esta luz no sustituye la luz solar, solamente se recomienda su uso si no puede disfrutar de mínimo 30 minutos diarios de luz natural.

 

- Jaulas siempre recomendamos la mas grande que se pueda, tienen que poder abrir las alas hacia los laterales y hacia atrás, sin olvidarnos de la cola, también debe tener su espacio adecuado.

 

- La alimentación es muchísimo mas complejo que solo pipas y cacahuetes... Dependiendo de la especie puede variar un poco, pero necesitan gran parte de frutas y verduras, como también Mixtura     ( de buena calidad ), semillas germinadas y pienso. 

 

- No son animales que se puedan compran por moda o de repente, hay que informarse mucho acerca de que especie es la adecuada para ti o tu familia, acerca de sus necesidades y demás. Por ello recomendamos de adquirir un loro directamente desde el criador y no pasar por tiendas inexpertas en el tema que solo les interesa la venta, sin estar después para las atenciones necesarias para el animal. 

-¡Cosas peligrosas para loros!

Los loros son animales tan inteligentes como curiosos. Los dueños de un ser vivo debemos extremar las precauciones y darles un entorno seguro.

- Ingestión de cuerpos extraños.

 

Muchas aves se sienten atraídas por los objetos pequeños y brillantes que no dudan en coger con su pico y saborearlos, llegando incluso a tragárselos en algunas ocasiones. Estos objetos pasan al sistema digestivo del ave siendo expulsados en el mejor de los casos junto a las heces o causando obstrucciones, perforaciones o irritaciones frecuentemente. No es rara la consulta al veterinario por este motivo. Dentro del listado, los objetos más frecuentes con el que un loro se puede encontrar y le puede causar un gran daño son:

  • tornillos, clavos y chinchetas

  • pequeños trozos de vidrio

  • alfileres

  • trozos afilados de plastico

  • huesos de pollo, etc.

Aunque también se tendrá que ir con especial cuidado con objetos aparentemente inofensivos como piezas de bisutería, botones, teclas del ordenador, trozos de plástico, monedas, trozos de tela, hilos, etc. ya que pueden causarle obstrucciones intestinales en caso de no poder ser digerido o expulsado.

 

Por lo tanto, quitaremos pequeños objetos que puedan ser victimas dela curiosidad de nuestra ave y puedan ser ingeridos accidentalmente. A la hora de comprar accesorios y juguetes para psitácidas nos fijaremos que sean específicos para ellas, que no sean fácilmente rompibles y que carezcan de piezas pequeñas que puedan ser arrancadas y tragadas.

En caso de ingestión de alguna pieza o de síntomas compatibles con ello, deberemos acudir rápidamente al veterinario. Las pruebas necesarias para ello son una radiografía, ecografía y/o endoscopia para determinar que tipo de cuerpo extraño tiene y donde lo tiene alojado. Depende de lo que sea, se dará tratamiento de soporte (como lubricantes gastrointestinales) más fluidos para ayudarlo a su expulsión o se deberá extraer mediante cirugía. Algunos cuerpos extraños, aunque no tengan formas peligrosas a la larga pueden ser perjudiciales por liberar sustancias tóxicas. Esto es típico en algunas monedas.

-Tóxicos ingeridos o por contacto

Hay una gran cantidad de elementos en nuestros hogares que resultan tóxicos e incluso mortales para las aves si estas los ingieren. Muchos productos de limpieza, barnices, aguarrás, disolventes, pinturas, etc. son letales para nuestras mascotas si los ingieren.

 

Por lo tanto, lo mejor es evitar que nuestra ave tenga al alcance dichos productos y sobre todo, evitar que entre en contacto con superficies recién lavadas con desinfectantes, muebles recién barnizados, elementos recién pintados… ya que la forma más frecuente de intoxicación de este tipo no es que el animal beba directamente de la botella, sino que ingiera estos productos de forma indirecta.

 

Si el plumaje de nuestra ave se impregna de algún producto químico (por ejemplo, cae dentro del cubo de fregar o es alcanzado por algún spray limpiador o insecticida para plantas) deberemos evitar a toda costa que el animal se toque las plumas con el pico y lo lavaremos con agua tibia (y sin jabón!) puesto a que muchos de estos productos son hidrosolubles. Prestaremos especial atención a las zonas desnudas para evitar la presencia de quemaduras causadas por productos cáusticos como la lejía.

En caso que nuestra ave entre en contacto con productos oleosos (pomadas de base no acuosa, aceites corporales, etc.) deberemos lavarlo rápidamente con agua tibia y un detergente para platos con poder anti-grasa. Es muy importante eliminar todos los restos de aceites ya que suelen causar bajas por hipotermia puesto a que el ave no es capaz de regular correctamente su temperatura corporal sin la presencia de las plumas sanas. Después se eliminará los restos de jabón con agua tibia y se secará al ave con papel absorvente lo máximo posible. Evitaremos el uso de secadores o estufas con corriente de aire.

La lejia es un producto cotidiano altamente tóxico para nuestras aves

A continuación resumimos algunos elementos que tendremos que vigilar muy de cerca. Algunos son obvios, pero otros no tanto:

  • productos de limpieza: tanto en sus envases como superficies recién limpiadas

  • barnices, disolventes, pinturas: tanto en envases como aplicados a mobiliario.

  • fármacos tanto de consumo humano como animal

  • anticongelante

  • productos cosméticos y de desinfección (yodo, agua oxigenada, alcohol, etc.)

  • metales pesados (jaulas de mala calidad, elementos sólidos metálicos, tornillos, etc.)

  • alimentos mal lavados o en mal estado

  • plantas tóxicas

  • madera tratada

  • alimentos perjudiciales (chocolate, aguacate, lechuga, bebidas alcoholicas, etc.)

  • lápices y bolis

-Tóxicos inhalados

Las aves son extremadamente sensibles a la inhalación de gases tóxicos e incluso pequeñas cantidades pueden ser perjudiciales para ellos, ya que cuentan con un tejido muy fino en los sacos aéreos y los pulmones.

Nunca alojaremos un pájaro en la cocina ya que allá es uno de los lugares donde más gases tóxicos se concentran. El teflón de las sartenes cuando se calienta, emana un humo inocuo para nosotros pero altamente tóxico para las aves que puede causarles daños en los pulmones y sacos aéreos e incluso la muerte súbita.

El garaje tampoco es el mejor lugar para alojar aves, ya que los humos de los coches también resultan dañinos para ellas. Al igual que los vapores de los disolventes, de las pinturas, de la gasolina, etc.

 

Si en casa fumamos nunca lo haremos en la misma habitación de las aves, ya que como en los casos anteriores, también suelen verse afectadas por el humo del tabaco. Después de fumar nos lavaremos bien manos y boca, ya que los residuos del cigarro pueden afectar al animal si no manipulamos o lo besamos.

Un ave que viva en medio de una gran ciudad ya está de por si predispuesta a padecer procesos respiratorios por la contaminación ambiental.

Evitaremos que nuestra ave se introduzca por lugares estrechos por donde luego no pueda salir o donde la podamos perder de vista. Hay que vigilar especialmente aquellas aves con comportamiento de nido.

 

Si soltamos aves de pequeño tamaño en una habitación vigilaremos también que no puedan caer tras un armario o cualquier otro mueble.

- Fuentes de calor

 

En condiciones normales, un ave no se acercará a una fuente de fuego activa como una chimenea de leña o una barbacoa, aunque nunca nos podemos fiar especialmente si el animal es joven, no controla bien el vuelo o tiene algún tipo de recorte de plumas que le impide realizar cambios de trayectoria.

Las quemaduras en un ave son muy peligrosas y suponen en muchos casos la muerte del animal.

 

Hay que vigilar las fuentes de calor poco evidentes como la vitrocerámica, los radiadores, las bombillas, el horno, etc. y no tener a nuesto pájaro suelto cuando alguno de estos elementos está funcionando y a su alcance. Cuando estemos cocinando, el animal estará fuera de la cocina ya sea por el peligro de aspiración de humos tóxicos como por el riesgo de que caiga en agua o aceite hirviendo.

 

Deberemos vigilar también la presencia de velas, especialmente en loros con la cola larga.

 

Una quemadura es una urgencia veterinaria. Podemos enfriarla con agua, pero rápidamente deberemos acudir al veterinario a que le preste primeros auxilios.

- Agua

Los loros no son aves acuáticas, por lo tanto no están preparadas para nadar. Un loro cuando cae en una masa de agua, se mantendrá a flote unos minutos, pero el agua irá empapando su plumaje hasta que se hunda del todo.

 

El baño es un lugar lleno de peligros especialmente para las pequeñas aves, ya que el inodoro es una trampa mortal donde si caen no podrán salir. Si tenemos la bañera o el bidet llenos también puede suponer un peligro si en loro trata de alcanzar el agua, ya que caerá y le será imposible salir, con lo que acabará ahogado.

Otras masas de agua que deberemos vigilar son el cubo de fregar, donde aparte de ahogarse con el agua puede intoxicarse con los productos de limpieza y las piscinas.

Nunca dejaremos a un loro sin supervisión cerca de una piscina especialmente si tiene el vuelo recortado, ya que las probabilidades de que caiga dentro son bastante elevadas especialmente si hace viento.

- Elementos eléctricos

Hay que tener cuidado con algunos juguetes

Dentro del grupo de las aves, las psitácidas suelen tener una gran tendencia a roer cables. Esta peligrosa conducta puede traer algún disgusto ya que si hay corriente, el ave se puede electrocutar. Aparte de que si el animal los pela y roe, puede darse posteriormente y a consecuencia de ello, una descarga eléctrica a nosotros o un cortocircuito.

Los cables deben ponerse fuera del alcance del pico de las psitácidas y una buena alternativa para ello es meterlos dentro de un tubo metálico y/o esconderlos detrás de los muebles.

- Elementos traumáticos

 

Nunca dejaremos objetos punzantes, cortantes o peligrosos de alguna manera al alcance de nuestra ave.

 

Es fácil que jugando con ellos se lesione ya que ella no entiende que un cuchillo corta o que un alfiler pincha.

 

Cuanto a aparatos, deberemos ser muy cautos con los ventiladores, tanto de techo como de suelo. Las aves no suelen ver el peligro y pueden morir a consecuencia de traumatismos cuando se aproximan volando o bien caminando.

- Ventanas y espejos

En general las aves no son capaces de diferenciar una ventana abierta de una ventana cerrada con un cristal muy limpio. Una situación de pánico puede hacer que el ave salga volando descontrolada y que impacte contra un cristal ya sea espejo (ya que no tienen sentido de la profundidad) o una ventana limpia. Un impacto en un ave puede tener graves consecuencias, como fracturas, traumatismos craneoencefálicos o incluso la muerte.

 

La solución es tan sencilla como poner cortinas delante de las ventanas, o poner pegatinas para que el ave pueda visualizar que hay un obstáculo. Las aves se pueden enseñar también a reconocer una ventana, pero en algunos casos ante ataques de miedo y vuelos descontrolados pueden no acordarse de lo aprendido. Por el contrario hay aves no enseñadas que jamás chocan.

 

Ante un loro post-impacto, deberemos dejarlo a que se reponga del susto antes de recogerlo del suelo. Posteriormente evaluaremos su estado mental y la presencia o no de fracturas. En caso de duda acudiremos al veterinario. Las lesiones en este tipo de accidente pueden llegar a ser muy graves.

Cu

- Convivencia con otros animales

Los animales depredadores como perros, gatos y hurones son un peligro potencial para nuestras aves si están sueltas o una fuente constante de stress si están en jaula.

 

Nunca debemos dejar a un ave junto a uno de estos animales sin supervisión por muy bueno y manso que sea o porque en cinco años nunca le ha hecho nada, porque siempre hay una primera vez y un ataque puede ser mortal.

 

Incluso con supervisión no podemos predecir si el perro, el gato, el hurón, etc. atacaran al ave en un descuido. Especialmente son susceptibles las aves con el vuelo recortado ya que su capacidad de huida es mucho menor.

- Juguetes pequeños o mal hechos

Los juguetes vendidos por tiendas a veces no son lo bastante seguros, grandes o resistentes, con lo cual debemos prestar mucha atención de que el juguete no tenga nada que se pueda desprender, con el peligro de tragar se lo o hacerse una herida

 

Las cuerdas y telas son muy traicioneras, cuando empiezan a deshilarse, los loros se pueden quedar enredadas en ellas, muchas veces amputando dedos,  patas o incluso asfixiarles.